Sábado 24 de octubre de 2009, 8:19 am, trato de dormir más, pero por alguna extraña razón mi hora de sueño llega últimamente hasta las 9 am, estoy en mi casa solo, mi madre a partir de hoy tiene un año más, ayer no durmió en casa se fue a celebrar su vida con mi hermana, le pido a Dios que ella esté con nosotros por muchos años más, estoy solo, aquel amor que creía tener para el ha muerto, cómo muere una mariposa en pleno vuelo, estoy solo y me siento libre, en mi casa todo continua igual, no peor pero si igual o tal vez un poco mejor, de todos modos desde hace algún tiempo decidí no entrometerme en las decisiones erróneas de mis hermanas y mi madre, bastante tengo con lidiar con aquello de ser gay, con la inestabilidad de mi empleo y por ahí derecho con la mía. Ellos están bien aunque siempre me quejaré se su estilo de vida, siempre quise algo mejor para ellos, pero eso ya no es mi problema, mi problema ahora soy yo y tal vez mi madre.Que ha pasado conmigo?, ahora estoy caminando por pequeños caminillos veredales y de herradura, por montañas verdes y cafés, entre pinos y eucaliptos, se ven los cultivos de papa, fríjol, remolacha, uchuva, granadilla, aguacate, zanahoria, etc, etc. Camino entre el frió y el calor, entre el sudor y el brillo de mi piel, buscando casas que se cuelgan de las entrañas de las montañas, allá arriba donde todo es perpetuo, puro, incorruptible, allá arriba, donde se ve el horizonte verde, azul, marrón, es increíble, llegar hasta esas alturas, encaminado por tus pies y tus ganas de hacerlo, el barro recorre cada uno de los dedos de tus pies y algunas veces la lluvia llena todo el panorama de agua, es engorroso y fastidioso, pero es algo, es algo. Mis últimos 4 empleos han sido afuera, en las calles, en los pueblos, en el campo, en las montañas, en las veredas, me pregunto que seguirá luego de este? Sigo caminando llegamos a alguna pequeña casita allá en lo alto, donde se esconde el sol con la luna y las estrellas hacen honor a su idilio, y empiezas y ubicas la casa, preguntas sobre los recursos naturales, los animales, el agua, los desperdicios… buscas su nacimiento de agua, o su bocatoma, haces los estudios respectivos y sigues, caminado en busca del otro hogar ubicado en una casa al otro lado de la montaña, al otro lado de la quebrada, al otro lado de las vacas, al otro lado de los pinos, al otro lado del puente.
Estoy conociendo, las montañas antioqueñas, esas que parecen que no paran de existir, esas que pierden sus árboles y su color, esas que los animales extrañan, esas montañas colonizadas por silleteros, arrieros, campesinos y jornaleros que se extinguieron con el tiempo, quedan entonces cultivos que no producen ganancias sino gastos, familias que sobreviven con unos cuantos pesos mensuales, niños y niñas arando la tierra, buscando leña, alimentando animales, pues la escuela queda a más de dos horas de camino, quedan pues matrimonios a los 19 o 20 años, queda entonces un mundo desconocido detrás de las ciudades, montañas que ocultan la vida campesina, citadinos que se alimentan de manos desgastadas y de sudores sin fundamento, queda entonces el desgaste de vidas felices al parecer y la huida de ese mundo al que no quiero pertenecer.
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