
Tuve
un sueño, soñé con alguien, un hombre un poco más joven que yo, recuerdo que
tenía unos labios color carmesí, ojos de negro profundo los cuales no querías
dejar de mirar, una piel un poco pálida pero serena, cabello negro azabache ni
muy corto ni muy largo, llevaba puesta una camisa de cuadros con varios tonos
de azul, soñé que estábamos entre Sydney y Medellín mi ciudad natal, era una
combinación extraña de ciudades, lugares de una y edificios de la otra, gente
de una y gente de la otra, soñé que estábamos recorriendo la ciudad tratando de
recuperar mis maletas porque las había olvidado en un hotel un poco extraño,
estuvimos todo el tiempo juntos, no dejaba de mirarte, me di cuenta de tu
compasión cuando estábamos en el tren y alguien lo abordó para pedir un par de
monedas, no recuerdo mucho nuestras conversaciones, pasábamos y pasábamos
estaciones de tren, hasta que por fin llegamos al destino, era una construcción
sencilla con unas escaleras largas de cemento yo me apresuré a buscar las
maletas pero ya no estaban en el cuarto original, fui a la habitación de la
administración, vos me esperabas en las escalas, pero que estúpido debí decirte
que me acompañaras para estar a tu lado por unos segundos más, fui al cuarto de
administración y había unas mujeres ancianas con bebés de plástico rodeando mis
maletas fue una situación extraña, cuando de repente desperté, lamentablemente
desperté, abrí los ojos, y estabas tú ahí al lado de la cama y me di cuenta que
no eras el hombre del sueño, suspiré, te abracé.
Quién
será ese hombre de mis sueños? Y por qué no eres tú? Quiero volver a soñar con
él, revivir momentos con él, así sea sólo en sueños.


