En lo que se han convertido las relaciones interpersonales de todos los sexos, en estos tiempos la internet se ha convertido en el teatro, en el cine, en el restaurante, el parque, el bar, los típicos lugares a donde salir en una primera cita, se esfuman y una sala de chat, una página de encuentros o la ventana del Messenger los remplaza, ahora el amor o lo que se llama amor, es escribir horas enteras a través de un teclado sin tacto y mirar tu respuesta en la pantalla sin olor, sin contacto.
Una búsqueda desesperada por parte de miles, millones de almas que quieren encontrar lo que se llama su media naranja: ¡Hola! Me llamo David 1.83, delgado, blanco, trabajador, responsable, romántico, me gusta el cine, la música rock, alterna, electro, protesta, me gusta nadar, salir a caminar, viajar, bla bla bla bla y siguen y preguntan más y más, si sos gay y estás en éstas paginas te pedirán tu numero celular, tu correo, tus fotos, tus medidas genitales, tu lugar de residencia, tu edad, si eres el macho o la hembra en la cama, se hace tan repetitivo, tan predecible, tan real, tan cruel, tan de afuera, a veces tan necesario, tan ….
Luego de hablar unas horas, un día, un mes, seis meses el anhelado encuentro y error, muy alto, muy bajo, muy gordo, mal aliento, mal humorado, calvo, peludo, pasado tormentoso, rico, pobre, etc, etc.
Llegas a casa, enciendes la computadora de nuevo, todo empieza otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario